Los árbitros Jesús Álvarez y José Carlos Friera, los jugadores Javier Borragán y María González, así como el directivo Pepe Rionda, distinciones más relevantes
El legendario Alberto Entrerríos aportará un brillo especial a la XXXVI Gala del Balonmano Asturiano, que se celebrará el próximo día 25 de este mes en el Auditorio de Oviedo.
El doble campeón del mundo con la Selección Española y actual entrenador del Limoges francés será uno de los grandes protagonistas de una cita que también distinguirá a figuras tan relevantes como Javier Borragán, María González, los árbitros Jesús Álvarez y José Carlos Friera, así como al histórico directivo Pepe Rionda.
Considerado una de las mayores leyendas de la historia del balonmano español, Entrerríos no ha querido perderse la gran fiesta de fin de temporada del deporte que marcó su vida y que le vio dar sus primeros pasos hasta alcanzar la élite internacional. El exinternacional asturiano, que dejó una profunda huella tanto como jugador como entrenador en el Nantes francés antes de asumir el reto actual del Limoges, regresará a su tierra para compartir una velada cargada de emociones y reconocimientos.
La Federación de Balonmano del Principado de Asturias, con su presidente Juan Arribas a la cabeza, recupera este año la capital asturiana como sede del evento, tras su celebración en Gijón durante la pasada edición, con la intención de que la Gala continúe recorriendo en el futuro diferentes ciudades y concejos de la región.
Como es tradición, el acto servirá para homenajear a los grandes protagonistas de la temporada. Durante el mismo serán distinguidos los equipos campeones de Asturias, así como los mejores jugadores y jugadoras en las distintas categorías, desde infantiles hasta sénior.
Entre los reconocimientos individuales destacan los destinados a dos embajadores del balonmano asturiano en la élite nacional. Se trata del ovetense Javier Borragán, pieza fundamental del EON Alicante, y la gijonesa María González, reciente campeona de la Liga Guerreras Iberdrola con el Rocasa Gran Canaria, quienes recibirán el merecido homenaje por una trayectoria y rendimiento que prestigian al balonmano del Principado.
Especialmente emotivo será también el homenaje a Pepe Rionda, una de las figuras más representativas del balonmano asturiano desde los despachos. Expresidente del Base Oviedo y vinculado durante más de cuatro décadas a este deporte desde sus inicios en el desaparecido Naranco junto al inolvidable José Emilio Fariza, recibirá la Insignia de Oro y Brillantes como reconocimiento a toda una vida de dedicación, compromiso y servicio al balonmano.
En el apartado de distinciones honoríficas, la Federación impondrá la Insignia de Oro a los árbitros de élite Jesús Álvarez, que incluso ha llegado a ser internacional, y José Carlos Friera, quienes recientemente pusieron fin a una brillante trayectoria en la máxima categoría nacional, dejando una huella imborrable en el arbitraje español.
Otro de los galardones más significativos recaerá en Carmen García-Calvo. La combativa lateral del Lobas Global Atac Oviedo será reconocida como mejor entrenadora de categorías de base, mientras que el Oviedo Balonmano Femenino, su equipo, recogerá el premio al mejor club de la temporada, en reconocimiento al excelente trabajo desarrollado por la entidad, que tuvo nada menos que dos ascensos.
La relación de distinciones más relevantes se completa con Alejandro González y Marisa Cuyás, quienes recibirán la Insignia de Plata de la Federación por sus muchos años de trabajo y entrega en favor del desarrollo, difusión y crecimiento de nuestro deporte.
Al término de la ceremonia, los asistentes podrán disfrutar de un vino español que se celebrará en la sala anexa al Auditorio. Las entradas para asistir a este encuentro tendrán un precio de 30 euros y podrán adquirirse en la sede de la Federación de Balonmano del Principado de Asturias, situada en la calle Espronceda nº 19, bajo (Gijón). Las reservas y recogida de entradas deberán realizarse antes del próximo 18 de junio.
La XXXVI Gala del Balonmano Asturiano volverá así a convertirse en el gran punto de encuentro de la familia balonmanística de la región, una celebración destinada a reconocer el esfuerzo, los éxitos y la pasión de quienes engrandecen cada día este deporte.


